¿Boda o Viaje?
Cada vez es más común escuchar que las personas prefieren destinar los ahorros para un viaje con su pareja en vez de planear una boda. Es cierto que una boda conlleva grandes responsabilidades y gastos como lo son el salón, la música, la comida, la planeación del evento, los invitados, entre otros, pero eso no contrarresta que un viaje no incluya, en diferente medida, un grado de gasto y planificación; ya sea que se deseen visitar varios lugares o no, se deben tomar en cuenta los vuelos, las comidas, la estancia, los lugares que desean visitar, alguna actividad, un día de compras, entre otros.
Sea boda o viaje, no hay mejor que vivir dicha experiencia con la persona con la que deseas hacer y compartir el resto de tu vida. Por ello, traemos algunos puntos a considerar para que comiences a plantearte cuál sería la mejor forma de festejar tu ceremonia matrimonial.
Gastos
En cualquiera de las dos alternativas se puede gastar la misma cantidad de dinero. En realidad, todo depende del presupuesto que se acuerde gastar y qué tanto busques ahorrar. La verdadera pregunta no sería en cual se ahorra más o se invierte menos, sino preguntarse en cuál de las dos opciones me sentiré más feliz usando mi dinero. Es necesario tomar en cuenta que una boda implica gastos poco provechosos como las invitaciones o los arreglos florares, además de que se trata de un evento de un solo día. Por otro lado, los viajes implican gastos que se aprovechan por varios días y que no involucran a nadie más que no sean tú y tu pareja.
Invitados
Las parejas que prefieren viaje usualmente hacen comentarios negativos como “prefiero gastar en un viaje que en una boda con personas que no conozco o que van a juzgarme”, pero ese no es necesariamente el caso. Una boda puede ser la oportunidad perfecta para que la familia se reúna (sobre todo aquellos que viven en ciudades o países diferentes). Los regalos pueden ser de mucha ayuda para los recién casados que están comenzando a formar un hogar juntos y para lo que muchos, el casamiento puede ser una experiencia única e inolvidable, una boda es la forma perfecta de compartir tu felicidad con tus amigos, familia y seres queridos. Por otro lado, los viajes pueden ser mucho más íntimos, se trata completamente de ti y tu pareja, sin preocuparse por los invitados y mucho menos intentar tener satisfechos a cientos de personas.
Un poco de ambos
Hay quienes tienen la oportunidad de realizar ambas cosas, pero para esto, implicaría hacer recortes de presupuesto en ambos lados (boda y viaje). Puede ser satisfactorio vivir las dos experiencias, pero hay que tomar en cuenta que tal vez, en ese caso, se tendría que planificar una boda más sencilla con pocos invitados para poder costear el viaje, además de que implicaría el doble de compromiso, responsabilidad y tiempo de planeación.